Lista de éxitos (Semana 34)
No tener tiempo siempre ha sido una excusa para no tener ganas. Sí. Sin ganas. Sin ganas de enfadarse. Hay cosas más importantes que hacer.
No tener tiempo siempre ha sido una excusa para no tener ganas. Sí. Sin ganas. Sin ganas de enfadarse. Hay cosas más importantes que hacer.
Como si eso me atrajera mágicamente. O una nota pegada en la frente que diga "Danos a mis médicos y a mí algo que hacer, nos aburrimos".
Seguimos hablando de mis ojos, nariz y dientes. Por no hablar de mi decúbito detrás de la oreja, que por supuesto no ha mejorado ni un ápice.
Mis oídos están casi sordos. Al menos ahora no tengo que aguantar que mis cuidadores llamen constantemente a mamá.
¿Se ha investigado alguna vez sobre los posibles efectos secundarios de la escopolamina en el funcionamiento urinario?
La enfermera que, a pesar de las fotografías de las pruebas, no puede convencerse de que los ligamentos tensos causan dolor.
Este debería haber sido un post completamente diferente con mi foto del mes. Pero, de algún modo, mi charla de hoy con un amigo encaja mejor con mi estado de ánimo.
Pero ya viene el corte. No he hecho nada. Y no pasa nada. Ya no hay posición, ni succión, ni baño de pies prescrito por el médico. Todo fracasa.
"La nueva" a la que dejé antes de que empezara a trabajar aquí. Lo cual no quiere decir que no le diera la oportunidad.
Así que no es para no nadadores. Me ahogo en babas. Me duele el oído. El pitido del PEG me pone de los nervios casi tanto como esa mujer.